Hace ya tres décadas que los primeros roleros en españa empezamos a tirar dados usando manuales en nuestro propio idioma (si, me refiero a la segunda generacion, aun los hubo mas carcas que jugaban con juegos importados en ingles).
Me vais a permitir que me ponga soberbio… Ha llovido mucho desde entonces, y desde mi posición de observador he visto como ha evolucionado este mundillo nuestro.
Éramos niños pre-adolescentes como los que salen en la serie esa que juegan con el Demogorgo, y nuestra imaginación nos llevaba a creernos héroes… seguimos teniendo esa imaginación, pero ahora nos lleva a creernos editores, escritores y profesionales de una industria que en realidad solo existe en nuestra mente (colectiva).
Rol es jugar en una mesa con cuatro colegas, y esa actividad es lo que lo sustenta todo… esa actividad está en claro declive desde hace años (muchos) por diversos motivos de sobra conocidos: escaso relevo generacional, competencia con otros sectores lúdicos, crisis económica (que tambien influye en cualquier industria) y alguno más que seguro que se os ocurre.
Hace mucho que los jugadores pasamos a escribir nuestras propias aventuras, y luego pasamos a escribir nuestros propios juegos… muchos de esos juegos yacen apolillados en algún cajón, pero otros saltaron al público llevados por una industria en auge.
Han pasado aun más años desde eso, y paradójicamente, aunque menos gente juegue realmente en una mesa tirando dados, más y más gente escribe juegos y los publica, hasta el punto de que plataformas como Google+ se han convertido en puro spam, anunciando todos como podemos nuestras creaciones y pidiendo apoyo para publicarlas, o al menos, que alguien nos lea: ”eh tios, escribi esto, miradlo” es el mensaje que se repite en el 90% de los contenidos de google+
Realmente la gente que va a jugar a un juego que decidas publicar es muy, muy poca, y eso es porque hay cuatro fases o filtros que un juego tiene que pasar desde que se “publica” hasta que alguien realmente juega a él, y en cada una de ellas se va perdiendo más y más gente por el camino…
Fase de publicación: Ya en sí misma esta fase es bastante discutible: terminas tu libro que te ha costado sangre sudor y lagrimas, y lo publicas anunciándolo en la red… los mas afortunados o “montados” en la industria pueden editarlo realmente en físico y hasta distribuirlo en tiendas, pero esos son la gota en el océano, bajo mi punto de vista. Otros niveles en forma descendente son distribuirlo modestamente bajo pedido, sacarlo en pdf pidiendo una limosna (los “paga lo que quieras”) o directamente ponerlo en descarga gratuita en la esperanza de que el factor pasta no te robe lectores, renunciando al aspecto económico.
Fase de adquisición: El juego ya está en la tienda o en la red, tu público potencial es todo al que le llegue tu spam o todo el que lo vea en la estanteria… pocos van a comprarlo, o siquiera bajarlo.. digamos que si, que si lo pones en internet hay un porcentaje alto de gente que lo va a bajar, pero una industria no se sustenta de las bajadas gratuitas o cuasigratuitas en la red. Eso se puede hacer para promocionarse si eres desconocido y piensas crecer en el futuro y saltar a la edición de verdad, pero realmente, el 99% de los creadores de juegos de rol se quedan ahí, en poner su pdf en la red y esperar a que alguien lo baje.
Fase de lectura: Tu “cliente” ha bajado el juego, guay, ahora… ¿realmente lo lee? La oferta lúdica y de entretenimiento en general hoy dia es apabullante, la gente que sigue series se queja de que hay miles (literalmente) de episodios que tienen pendientes, lo que leen libros saben que ni en 40 vidas leerán todos los libros que tienen disponibles, la gente que “juega” rol (y recalco las comillas, porque realmente leer pdf’s de rol, no es jugar al rol) tiene tantos libros para leer… en sus estanterias de otros tiempos mejores, en sus discos de cuando podíamos bajar pdf’s piratas al por mayor, en los que ahora bajas por la cara o aportandoles algo… Que bajen tu juego no significa que lo vayan a leer. Como mucho aspiras (y eso lo tenemos claro todos, aunque no lo admitamos) a que le echen un vistazo y nos pongan un like o un comentario en nuestro spam diciendo “que juego mas guay tio”
Fase de juego: Y esta es la fase primigenia, cuando ya el cliente ha adquirido el juego, lo ha leido y ha dicho, oye, vamos a jugar a esto. Otro gran filtro porque practicamente todos los roleros que quedamos actualmente somos mas teóricos que prácticos… nos gusta hablar de rol, bajar libros de rol, comprarlos, tocarlos, incluso leerlos, pero… ¿quien juega realmente al rol? ¿quien pasa una tarde tirando dados con los colegas? Solo un porcentaje menor de la gente que dice ser rolero juega realmente, y cuando lo hacen es de tanto en tanto, 3 ó 4 veces al año, y lo hacen jugando a juegos clásicos, como Cthulhu, Vampiro, Aquelarre o Star Wars D6, no a un juego publicado recientemente en la red, no a tu juego que bajaron unos cuantos, leyeron 4 gatos y se pusieron en la mesa a jugarlo… cuantos?
Como intento constatar, desde que pares un juego hasta que realmente alguien lo juega en mesa hay cuatro filtros muy fuertes, y cada filtro diezma consecutivamente el público potencial y el verdadero uso de un libro publicado en la actualidad. Si publicas un juego tendras suerte si media docena de mesas de juego juegan a tu juego un par de sesiones.
No nos olvidemos del factor “usar y tirar” tan común en nuestra sociedad de consumo actual… aun cuando un juego pase por todos los filtros y se juegue realmente, será flor de un dia, porque hay muchos juegos por probar y muy poco tiempo para hacerlo.
Es por eso que el rol es una industria de humo y espejos, de ilusiones, en todos los escalones, desde el escritor que se cree escritor al editor que se cree editor, incluso del jugador que se cree jugador cuando lleva años sin tirar un dado. La supuesta Segunda edad de Oro del Rol, solo existe en nuestra imaginación.
Y aquí me incluyo a mí mismo: escribo en este blog, realmente me leen una docena de personas, dos docenas cuando un artículo se viraliza un poco, pero yo me creo crítico y teórico del rol. También me creo jugador de rol cuando llevo años sin tirar un dado. Y no soy el único, es un mal extendido y generalizado en mayor y menor medida entre todos los que seguimos llamándonos roleros.
Si alguien se ofendió por el texto le pido disculpas, no busco polémica ni pelear con nadie que ya uno peina canas. Si os place os animo a contradecirme o convencerme a mi o a alguien de que las cosas no son tal como las expuse.
Feliz año para todos, y que rueden los dados (volviendo a la ilusión).
